En ocasiones, nos angustiamos y sufrimos porque tenemos problemas con otras personas, queridas o no queridas y deseamos resolver ese problema para sentirnos bien, y no sabemos hacerlo.
Lo mejor que puedo hacer por otra persona, es estar en el “bienestar”y si no ocurre así, nuestro “ser sabio” interno nos dice que estamos cometiendo un error, porque nuestras capacidades psicofísicas están activadas en dirección hacía el bienestar.
SIEMPRE QUE SUFRAS, ESTÁS EQUIVOCADO y darnos cuenta de que estamos equivocados, no es para nuestro castigo, es para nuestro aprendizaje.
Pararse, separarse, observarnos y así se puede seguir el curso de nuestros pensamientos sin meternos en ellos.
TENEMOS QUE RESOLVER EL PROBLEMA DENTRO Y ASÍ EL PROBLEMA DE FUERA DESAPARECE.
ES IMPOSIBLE CAMBIAR A OTRO y si se pone como condición para estar bien, que cambie el otro…es muy probable que nos instalemos en el sufrimiento.
Claro que para algunas personas, intentar resolver problemas externos constituye su sentido vital y si no tienen problemas fantasean con nimiedades para seguir manteniendo ese sentido vital.
Cuestionate, ¿y si yo estuviera bien, pasara lo que pasara con el otro?
Finge que estás bien, y aprende aceptando como primer paso la posibilidad de que se puede aprender a estar en el bienestar. Cada vez que probamos y acumulamos experiencias de que podemos estar bien sin “lo de fuera”, se acumula la experiencia en nuestro cerebro y llega un momento en que sabemos hacerlo.
SOLO PUEDO SUFRIR POR MÍ.¿ os parece muy fuerte la afirmación? pensar y contarme vuestras opiniones.
Un abrazo y hasta la próxima charleta tomando café-



